Posteado por: pablozord | Diciembre 30, 2009

Sostenibilidad pirata

pirate

Lo siento por los pescadores víctimas de la violencia de los secuestros, lo siento por las familias que esperan agónicamente a que sus seres queridos regresen a casa y siento más aún que la falta de trabajo, la necesidad de ganarse la vida, empuje a estas personas inocentes a participar en tan indecente empresa. Sí, me refiero a la pesca

Somalia es un estado fallido que permanece sin gobierno desde 1991 y que frente a sus más de 3.000 kilómetros de costa alberga uno de los caladeros más productivos del mundo. Desde que estallara el conflicto somalí cientos de buques de todo el mundo esquilman los recursos pesqueros del país africano y a cambio dejan toneladas de vértidos tóxicos. Sólo la flota española obtiene en estas aguas el 40% del atún que demanda su industria conservera, unas 200.000 toneladas.

El reciente aumento de la piratería en la zona ha llegado a los medios con una sola lectura: los pobres pescadores occidentales están siendo atacados por sanguinarios piratas y no pueden hacer su trabajo de forma segura. Sin embargo parece increíble que al oír esta información nadie se pregunte por la cantidad de dinero que ha de moverse entorno a este caladero para que siga compensando trabajar aquí pese al gasto en rescates, en despliegues militares, etc; que nadie se pregunte por la legitimidad de la pesca industrial y por cómo este auténtico “saqueo pirata” está esquilmando los recursos y dejando a la población local sumida aún más en la miseria.

Evidentemente las prácticas de estos milicianos somalíes no son las más correctas y la violencia que utilizan está del todo injustificada. Sin embargo gracias a su lucha, seguramente ajena la mayor parte del tiempo a la miseria que vive el pueblo somalí, los grandes buques se han visto obligados a alejarse de la costa lo que está permitiendo que la pesca artesanal y deportiva en este país, y en vecinos como Kenya, tenga acceso a sus preciados recursos.

Posteado por: pablozord | Septiembre 16, 2009

Salir de la concha…

Los gasterópodos, por lo general, son babosas poco vistosas que se ocultan bajo un caparazón a modo de defensa. Sin embargo en el mar un grupo de ellos decidieron salir de su concha, lucir un llamativo aspecto y pasear sin miedo por todos los mares del mundo presumiendo de sus originales formas y colores. Son los nudibranquios, y para hacer gala de tan diversa variedad de formas y colores han desarrollado una serie, no menos diversa, de mecanismos de defensa. La mayoría de estos organismos se han convertido, tras millones de años de evolución, en unos expertos en armarse a costa de sus presas. Muchos nudibranquios se protegen mediante cnidocistos que obtienen de los pólipos de las medusas. Estas cápsulas urticantes que lanzan “arpones en miniatura” son transportadas a través del intestino a unos filamentos que poseen en el dorso y reciben el nombre de cleptocnidos (cuánto sentido del humor…)
Pero no sólo roban “arpones”, también roban veneno. Algunos nudibranquios son capaces de producir sus propias toxinas pero la mayoría las obtienen de sus presas, normalmente esponjas.

Posteado por: pablozord | Septiembre 16, 2009

Balística animal

nematocisto

Los nematocistos son las células animales más complejas y enigmática. Células urticantes que aparecen sobretodo en los tentáculos de anémonas y medusas.
Para poder llevar el veneno desde las células urticantes hasta el cuerpo de la presa, a lo largo de millones de años de evolución se ha perfeccionado un mecanismo que no se diferencia mucho de los procesos de balística. En el interior de la cápsula urticante se encuentra, en estado latente y enrollado, un largo tubo filamentoso. Puede llevar pequeños estiletes, ordenados hasta formar una especie de punta de flecha. Tan pronto como una presa roza el aparato sensorial de la célula, denominada cnidocilo, se desencadena la explosión. Los estiletes que atraviesan el cuerpo de la presa son lanzados en menos de 10 microsegundos (10 millonésimas fracciones de segundo) lo que supone una aceleración de más 40.000 veces la fuerza de la gravedad. Aceleraciones similares sólo se han conseguido en los proyectiles balísticos más modernos.

Posteado por: pablozord | Mayo 12, 2009

Biodiversidad marina contra el cáncer

Entrevista con Fernando de la Calle, jefe del Departamento de Microbiología de PharmaMar

“Una sola esponja puede contener más de un millón de genes capaces de producir sustancias bioactivas”

Buceadores muestreando los fondos   /PharmaMar

Buceadores muestreando los fondos /PharmaMar

Fernando de la Calle se doctoró en biológicas por el Departamento de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid. En 1988 ingresó en la empresa PharmaMar, donde es jefe del Departamento de Microbiología I+D del área de Drug Discovery desde 1999. Las actividades de su grupo se centran en el estudio de microorganismos marinos como fuente de nuevas moléculas antitumorales. Ha sido uno de los autores del actual proceso de semi-síntesis de Yondelis, medicamento de origen marino recientemente aprobado por las autoridades europeas para su uso en sarcomas de tejidos blandos.

¿Qué ventajas tienen las especies marinas respecto a las terrestres para obtener sustancias capaces de curar enfermedades?

En primer lugar la biodiversidad marina es mucho mayor que la terrestre. Por otro lado, la evolución ha permitido que los organismos marinos estén dotados de sistemas de defensa, predación y comunicación basados en la producción de sutiles sustancias químicas que pueden actuar muy específicamente interfiriendo en reacciones bioquímicas claves en el desarrollo de enfermedades. Además, el mundo marino ha sido muy levemente explorado. La bioprospección de los océanos es muy reciente, ya que depende de modernas tecnologías de buceo e inmersión. Nos encontramos en los inicios del conocimiento de lo que realmente es la biodiversidad marina.

¿Cómo saben si una especie puede portar este tipo de sustancias?

Es el trabajo que hacemos en nuestra fase inicial de descubrimiento de fármacos (Drug Discovery), donde sometemos “extractos crudos” de cada organismo a través de nuestros sistemas de detección de actividad (antitumoral en nuestro caso). Sólo los que den una bioactividad positiva son analizados más adelante para conocer la molécula responsable del efecto positivo en nuestros cribados.

¿Cómo aíslan las sustancias bioactivas de los organismos?

Existen actualmente modernas técnicas analíticas que permiten saber, en una centésima parte de un gramo, si existe una sustancia en concreto. Son tecnologías combinadas de Resonancia Magnética Nuclear (NMR), cromatografía de alta resolución (HPLC) y análisis de masas moleculares.

¿Buscan sustancias con propiedades concretas o es una búsqueda al azar?

Existen plataformas automatizadas para la búsqueda específica de actividades de interés, como antitumorales, antiinfectivas, inhibidores o potenciadores de ciertos enzimas involucrados con alteraciones metabólicas (neurodegeneración, diabetes, obesidad, etc) y otras aplicaciones de cosmética, bioenergía, nutrición, y un largo etcétera.

¿Puede deducirse la aplicabilidad de una sustancia en humanos observando la utilidad que tiene en la especie de origen?

No es posible asegurarlo, pero por ejemplo si observamos que la competencia entre dos esponjas se basa en emitir sustancias que detienen el crecimiento de la rival, puede que estemos ante moléculas que detienen la división celular, que es la base de los antitumorales. Cuando observamos que un hongo crece libre de bacterias podemos intuir que ha producido un antibiótico y posteriormente veríamos si puede ser aplicado en humanos.

¿Qué papel juegan este tipo de sustancias en las especies marinas de origen?

No lo sabemos. Es posible que ganen ventaja evolutiva por su efecto toxico sobre organismos competidores. Estas interrelaciones son muy complejas y debemos emplear costosas y laboriosas técnicas moleculares para detectarlas. Además, gran parte de estas sustancias no las produce el propio organismo, sino que la molécula en cuestión puede ser sintetizada por simbiontes bacterianos. Todavía no estamos en condiciones de entender los éxitos evolutivos conseguidos después de miles de millones de años de evolución.

¿Cuántos remedios para el cáncer han podido perderse debido a la extinción masiva de especies?

Cuando se extingue una especie, no sólo se pierde ese organismo, sino también un mundo a nivel microscópico asociado a él que supone una enorme cantidad de genomas diferentes que podrían producir nuevas moléculas. Hay estimaciones recientes que afirman que una sola esponja podría contener más de un millón de genes relacionados con metabolitos secundarios de simbiontes, o lo que es lo mismo, genes que podrían producir antibióticos, sustancias antitumorales, etc.

¿Estamos en una carrera contrarreloj?

Yo no sería tan pesimista. Aunque hay estimaciones de grandes pérdidas de biodiversidad cada día conocemos más.

¿Qué hacen para proteger la biodiversidad?

Nosotros aportamos nuestro granito de arena defendiendo en foros internacionales la biodiversidad y valorando el enorme potencial que existe en los recursos genéticos marinos. Todos estamos interesados en la no alteración de ecosistemas. Existe un mundo desconocido de formas de vida que nos pueden aportar un arsenal de sustancias químicas con una aplicación directa en nuestra salud. Hay que tener en cuenta que el ser humano es un mero invitado en el planeta y como científicos, con nuestro conocimiento, debemos convencer a las autoridades del respecto.

Este argumento “egoísta” para proteger la biodiversidad, ¿es quizá el más eficaz ante las autoridades?

Lo mayor efectividad radica en el conocimiento y cuanto más se conozca sobre el potencial de la biodiversidad en todos los sentidos más se apreciará lo que tenemos.

Posteado por: pablozord | Enero 16, 2009

Un gusano con complejo de planta

riftia
Imagen del submarino Alvin cerca de las Islas Galápagos a 2500 metros de profundidad

Riftia pachyptila es un gusano tubícula de hasta 2 metros de alto que habita las fuentes hidrotermales cercanas a las dorsales oceánicas a más de 2000 metros de profundidad. La expansión del suelo oceánico en las dorsales produce un agrietamiento por donde el agua marina fría percola a gran profundidad para luego resurgir a 400 grados de temperatura, cargada de sulfuros metálicos y otras sustancias reducidas. Al salir y mezclarse con el agua fría circundante se producen precipitaciones que dan lugar a chimeneas.
Las condiciones en estas chimeneas son realmente extremas. En pocos centímetros la temperatura pasa de 400º C a tan sólo 2-3º C, la presión supera con creces los límites tolerables por cualquier animal terrestre, las concentraciones de compuestos tóxicos son enormes y todo ello en absoluta oscuridad. Sin embargo, con más de 30 kilos de biomasa por metro cuadrado, estos lugares albergan los ecosistemas más productivos del planeta. ¿Cómo es posible esta explosión de vida en un lugar tan inhóspito?
Sin luz y con un aporte escaso de materia orgánica desde profundidades someras, ¿cómo y quién hace el papel de productor primario?, ¿quién sirve de base para el desarrollo de este ecosistema?
En estas condiciones extremas un gusano, Riftia pachyptila, juega el papel de las plantas generando materia orgánica a partir de inorgánica. Para ello, su tubo digestivo se ha modificado en un órgano llamado trofosoma, en el que alberga millones de bacterias simbióticas capaces de transformar los sulfuros en energía y capaces de fijar el carbono procedente de las fuentes hidrotermales. De esta forma, estos gusanos crecen en grandes densidades y conforman la base de la pirámide alimenticia en estos inhóspitos ecosistemas.

Posteado por: pablozord | Enero 14, 2009

¿Grasa de ballena para las agujetas?

Con unos pulmones de 5 litros de capacidad, una persona es capaz de bucear durante unos pocos minutos. Con esta cantidad de oxígeno proveemos a duras penas 70 kilos de peso. Si extrapoláramos podríamos decir que una ballena azul de 200 toneladas de peso necesitaría más de 14.000 litros de oxígeno para abastecer semejante volumen y sin embargo sus pulmones no tienen más de 2000 litros. ¿Cómo puede entonces la ballena azul bucear durante más de 50 minutos con tan poco oxígeno?
Al contrario que las personas, los cetáceos expiran antes de bucear. En lugar de tomar aire para la inmersión lo expulsan. Vacían sus pulmones y tan sólo queda un volumen residual de oxígeno en la tráquea. Esta pequeña cantidad de oxígeno se utiliza exclusivamente en el cerebro y el corazón y el resto del cuerpo obtiene la energía necesaria a través de la respiración anaerobia, en concreto mediante fermentación láctica. Esta forma de obtención de energía en ausencia de oxígeno no es exclusiva de los cetáceos. Cuando realizamos un esfuerzo físico intenso y nuestro organismo no es capaz de aportar la cantidad de oxígeno adecuada, nuestras células se nutren gracias a este proceso y como resultado se produce ácido láctico. Una teoría, ya en desuso, dice que la cristalización en los músculos de este ácido es el causante del dolor que producen las conocidas y molestas agujetas. Teoría que ha sido y sigue siendo utilizada para vender en Japón grasa de ballena como remedio para esta dolencia. Las ballenas poseen unas proteínas específicas que metabolizan el ácido láctico de forma eficaz, de manera que éste no llega a cristalizar. Sin embargo no es éste el proceso causante de las agujetas, sino las microrroturas de las fibras musculares debido a la práctica de un ejercicio intenso.

Calderón común en el estrecho de Gibraltar      /Renaud de Stephanis

Calderón común en el estrecho de Gibraltar /Renaud de Stephanis

Posteado por: pablozord | Enero 13, 2009

Entrevista a Carlos Duarte

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Carlos Manuel Duarte Quesada (Lisboa 1960), cursó biología en la Universidad Autónoma de Madrid y culminó su tesis doctoral en la Universidad de McGill de Canadá. Duarte es investigador del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados del CSIC y uno de los más reconocidos expertos en ecosistemas marinos. Ha publicado más de 200 trabajos de investigación en revistas científicas internacionales, así como libros, monografías y volúmenes colectivos. Fue galardonado con el Premio Nacional de Investigación en 2007 y preside la Sociedad Americana de Oceanografía y Limnología desde 2006.
Su labor investigadora se centra en la actualidad en comprobar y cuantificar el papel de los ecosistemas acuáticos continentales y marinos en procesos claves de la biosfera, su respuesta al cambio climático, demostrar los beneficios directos e indirectos que aportan a la sociedad y desarrollar herramientas para su uso sostenible. En los últimos años Duarte está profundamente comprometido con la divulgación de los problemas que atañen a los océanos y reparte su tiempo entre la investigación y la comunicación a la sociedad de estos fenómenos.

¿Cuál ha sido su impresión personal viendo el problema del derretimiento del ártico in-situ?

Pues la verdad es que es algo ante lo que uno no puede quedar indiferente. Las consecuencias del cambio climático pasan de ser algo que uno analiza fríamente sobre números a ser parte de mi propia vivencia personal y eso me motiva mucho más para poder no solamente seguir investigando sobre este problema sino también comunicarlo a la sociedad.

¿Cómo pueden estar afectando los intereses geopolíticos en la investigación y la comunicación de lo que ocurre en el Ártico?

Los intereses geopolíticos están afectando indudablemente y están afectando de una forma en la que el resto del mundo queda ajeno a discusiones. En el mes de mayo hubo una cumbre en Groenlandia en la que los países ribereños se han repartido prácticamente todo el territorio del Océano Glaciar Ártico de modo que las aguas internacionales, que son un patrimonio de la humanidad, han prácticamente desaparecido, y eso es sin duda un indicador claro de que el océano es un tesoro que nadie cuida.

¿Qué consecuencias puede tener el derretimiento del Ártico en el cambio global?

El hielo que está flotando en el Océano Glaciar Ártico no hace que suba el nivel del mar, pero claro, no sólo es el hielo que flota el que se está derritiendo sino que también Groenlandia está perdiendo masa de hielo, y eso sí que va a contribuir de forma importante al aumento del nivel del mar. Pero además, la perdida de hielo flotante en el Ártico puede afectar de forma notable a la circulación global y en particular ralentizar, e incluso llegar a detener, la circulación termohalina impidiendo la formación de agua profunda en el sur de Groenlandia.

¿Ve posible una solución a corto plazo?

Solución no, y la verdad es que cuando pensamos en las consecuencias del cambio climático no tenemos que pensar en términos de solución como la capacidad de volver al pasado, sino que tenemos que intentar detener ya el deterioro progresivo de estos sistemas e intentar gestionar la nueva situación pero desde luego, solución en el sentido de una recuperación de lo perdido no existe. Tenemos que ralentizar los cambios y ser capaces de gestionarlos y adaptarnos a ellos. Debemos encontrar la manera de poder seguir generando bienestar sin que sea a costa de impactos en el funcionamiento de la biosfera.

¿Es partidario de técnicas de captura de CO2?

Ahora mismo, más allá de lo que yo pueda pensar que es mejor o peor, tenemos una situación de urgencia en la que tenemos que actuar con todas las herramientas que tenemos a nuestra disposición y en la que no se puede prescindir de ninguna de ellas. Las técnicas de captura de CO2 no son soluciones a largo plazo porque realmente los gases siguen estando ahí y sigue habiendo un riesgo de que puedan volver a la atmósfera pero desde luego nos ayudan a ganar tiempo y ahora mismo cualquier solución que nos permita ganar tiempo es bienvenida porque el cambio de modelo energético que tenemos que asumir es algo que va a necesitar muchos años para desarrollarse. La UE acaba de aprobar la propuesta del 20-20-20 cuyo objetivo es una cambio del 20% para el año 2020, de manera que en 12 años habremos reducido sólo una quinta parte de lo necesario. Tenemos que disminuir las emisiones y tanto la energía nuclear como las técnicas de captura de CO2 son tecnologías que nos pueden permitir ganar tiempo.

Últimamente se habla mucho del atún rojo, una especie más que alcanza su límite biológico, ¿ve una solución a corto plazo para el problema de la sobrepesca?

Creo que simplemente estamos llegando a la situación que en tierra alcanzamos hace mucho tiempo. Posiblemente en las próximas décadas veamos un cambio de paradigma en la producción de alimento de origen marino, similar al cambio que tuvo lugar en el neolítico en los continentes en los que pasamos de ser cazadores o recolectores a agricultores y ganaderos. Realmente esa transición se está produciendo ya, porque la maricultura está generando el 30% de la producción de alimentos de origen marino.

Pero en acuicultura la mayoría de especies que se crían requieren pescado en su alimentación…

Bueno, la producción de pescado es una proporción pequeña de la acuicultura ya que la mayor parte en volumen son bivalvos y en éstos no se usa harina de pescado. Sí que es cierto que hay problemas importantes en el planteamiento actual de la acuicultura ya que alimentar pescados con harinas de pescado supone un rendimiento prácticamente cero en cuanto a que son necesarios del orden de 32 millones de toneladas de harina de pescado para producir 35, pero hay que recordar que la acuicultura es una industria que tiene un recorrido de pocas décadas y que por lo tanto tenemos márgenes para aprender todavía. Además las soluciones a estos problemas están ya disponibles: hay que bajar el nivel trófico de la producción de acuicultura y además cerrar el ciclo biológico de las especies en cuestión, lo que significa que la acuicultura debe ser capaz de generar el alimento necesario para mantener su propia producción y no tener que obtenerlo de capturas de stock salvajes.

Sin embargo se sigue apostando por criar especies como salmón y lubina, y se sigue investigando para criar atún, especies que se encuentran en los niveles más altos de la cadena trófica.

Eso es un error claramente a largo plazo. Hoy en día todavía la producción de acuicultura está guiada por la demanda más que por la necesidad de producir alimento pero en ese sentido también se está dando un cambio importante. Posiblemente veamos un cambio en las fuerzas que dirigen la producción de acuicultura desde la demanda del consumidor hacia simplemente la producción de alimento y esto variará las especies objeto de la acuicultura.

Más de 200 millones de personas que viven de la pesca en todo el mundo, ¿cómo es posible conciliar las restricciones en la pesca que requieren las poblaciones de peces salvajes con las necesidades de estas personas?

La pesca es un sector fuertemente subsidiado, sobretodo en cuanto al precio de los combustibles. Se ha calculado que si se retirasen los subsidios la pesca no sería económicamente viable porque los costes superarían a los beneficios con lo que el rendimiento neto es 0 o incluso negativo. Yo creo que a largo plazo siendo inteligentes debemos reconvertir este sector al sector de la acuicultura y a otros sectores. Pero seguir manteniendo una actividad que no es económicamente rentable y que está generando impactos muy importantes en la biodiversidad del océano es muy poco inteligente por parte de la sociedad.

Con los caladeros tradicionales prácticamente agotados los grandes buques explotan nuevos caladeros en aguas profundas y pescan especies que nunca se consideraron comestibles, especies muy longevas y que alcanzan su madurez sexual muy tarde, ¿qué opina de esta situación?, ¿cómo podría regularse?

Hace un mes celebramos en Valencia el I Congreso Mundial de Biodiversidad Marina del cual surge la Declaración de Valencia. En esta declaración se insta a las autoridades internacionales con competencia en la regulación del océano a que se prohíban absolutamente todas las pescas de poblaciones de océano profundo hasta que se aporten evidencias científicas sustanciales de que esta pesca es sostenible porque hasta ahora no tenemos ninguna evidencia de que lo sea. Estas especies son muy longevas y alcanzan la madurez sexual muy tarde por lo que las poblaciones se diezman rápidamente. Las pesquerías modernas, excepto quizás las artesanales, son algo equivalente a la agricultura de desbroce y quema, es decir que cuando se agota un caladero se abre otro hasta que ese se agota y luego se va más allá y realmente eso es de todo menos sostenible. La evidencia científica siempre va por detrás de la avidez de la industria pesquera por abrir nuevos caladeros y explotar nuevas especies e incluso, como hemos visto en el caso del atún rojo, el peso de la evidencia científica sobre la toma de decisiones políticas es mucho menor del que debería tener.

Además de la sobrepesca y el cambio climático, otros problemas se suman para hacer más crítica la situación de los océanos, especies invasoras como Caulerpa racimosa están acabando con las praderas de Posidonia que son un lugar predilecto para el desove y alevinaje de muchas especies, ¿qué soluciones puede haber al respecto?

No podemos considerar los problemas que atañen a los océanos de una forma aislada ya que en el fondo todos ellos son la expresión del mismo fenómeno. Estamos viendo una convergencia de presiones sobre el océano consecuencia del cambio global, un aumento de la presión humana sobre los recursos que nos debería llevar a una reflexión profunda. Estos problemas se magnifican año tras año y empiezan ya a ser difícilmente gestionables.
Las especies invasoras se ven en muchos casos favorecidas por ejemplo por el cambio climático, por ejemplo por la eutrofización, y en algunos casos también por la sobrepesca, con lo que finalmente tenemos que todos estos problemas que estamos empezando a evidenciar en el océano no son problemas independientes sino que son problemas que actúan de forma conjunta y que se deberían abordar también de forma conjunta.

¿Cómo se puede abordar la divulgación de estos problemas?

Es importante fundamental que la sociedad conozca y esté informada sobre los cambios que se están produciendo y eso requiere de una mayor implicación de los que nos dedicamos a la investigación científica en la comunicación a la sociedad, cosa que no hemos hecho al menos al nivel que lo teníamos que haber hecho en los últimos años. La mayor parte de la comunidad científica está convencida de que ya no basta con hacer la mejor investigación que podamos en nuestros laboratorios sino que tenemos que también informar a la sociedad y socializar el conocimiento que estamos generando.

¿Cree que las administraciones públicas están apostando por la divulgación o esta labor sigue siendo iniciativa propia de algunos investigadores?

Los organismos públicos están cada vez más comprometidos con ello. Por ejemplo el IEO ha redoblado esfuerzos para comunicar, está ahora editando una revista que contiene información importante para el público, el CSIC ha creado un área de cultura científica para facilitar la divulgación a sus investigadores y también las Universidades españolas cada vez dedican más esfuerzos en comunicar los resultados de la investigación que hacen.

¿Ve personalmente la divulgación como una prioridad?

La verdad es que dedico una parte importante de mi tiempo a divulgar y a comunicar porque estoy convencido en que estamos en una encrucijada en la que debemos reaccionar rápido y la reacción depende de que la sociedad conozca los hechos y pueda actuar sobre la base de una buena información.

¿Cómo ves la ciencia en España en el contexto internacional hoy día?

Creo que tenemos excelentes científicos. En el ámbito de las ciencias marinas nuestra comunidad científica se encuentra entre las más destacadas del mundo con situación de liderazgo en bastantes campos de investigación y creo que es algo que nuestra sociedad tampoco acaba de asimilar y sigue pensando que la ciencia española es una ciencia de segunda clase. Es necesario que la sociedad sepa que nuestra comunidad científica está muy bien preparada, no sólo los ciudadanos sino también los políticos. Creo que uno de los principales problemas es la disponibilidad de buenas herramientas de gestión de forma que los recursos que se dedican a la ciencia se utilicen de la forma más eficiente posible.

Posteado por: pablozord | Enero 13, 2009

Langostinos a bajo precio

En los últimos años la acuicultura de langostinos se ha extendido de forma vertiginosa para cubrir la creciente demanda en los mercados de EEUU, Europa y Japón.
Lo que antes era un producto de lujo consumido sólo en determinadas épocas del año se está convirtiendo, cada vez más, en un producto de consumo diario y la industria ha encontrado en los manglares el lugar idóneo para su producción. Estos bosques tropicales costeros, fundamentales para la economía local y la biodiversidad, se están convirtiendo en piscinas para la cría del langostino. Estos ecosistemas albergan una riqueza faunística irremplazable y su vegetación defiende la costa de la erosión y las tormentas tropicales y conforma un lugar predilecto de puesta y alevinaje de muchos peces.
Mientras tanto los consumidores no somos conscientes de la destrucción que esconde la disponibilidad de este producto a tan bajo precio, un lujo al alcance de todos, una fuente más de proteína a costa de privar a las poblaciones locales de su única fuente de alimento.


Posteado por: pablozord | Enero 12, 2009

El impacto de las gambas

La pesca de la gamba es quizás la actividad extractiva más destructiva que realiza el hombre. Para su captura se emplean redes de arrastre de fondo. Estas redes disponen de unas grandes placas de acero y unos pesados rodillos que revuelven y destruyen los fondos arenosos atrapando todo lo que encuentran a su paso. La gran mayoría de lo extraído es devuelto muerto al mar: gusanos, crustáceos, estrellas de mar, pequeños peces,… Se calcula que por cada kilo de gambas se producen 4 kilos de descartes. Es como recoger setas en el bosque con una excavadora. Se están destruyendo unos ecosistemas muy frágiles a un ritmo endiablado y sin que el consumidor sea consciente del problema.
Es necesario que los ciudadanos conozcamos las consecuencias que tiene la disponibilidad de un producto en el mercado, hemos de exigir información, y en base a ella consumir de una forma consecuente. Esta necesidad se hace más importante en los productos de origen marino, porque algunas personas ignoran u olvidan que se trata de animales salvajes que han sido cazados.

Posteado por: pablozord | Enero 12, 2009

Revalorización de las salinas

Lo que está sucediendo en las salinas de la costa atlántica europea, es un claro ejemplo de la necesidad de integrar al sector empresarial en la restauración ambiental de los ecosistemas.
Hasta el siglo XIX, el salazón era el método más extendido para la conservación de los alimentos. Esta práctica, hizo de la sal un recurso muy demandado y su producción se extendió por todos los humedales europeos. La actividad salinera modificó estos parajes, creando una riqueza natural en completa armonía con las actividades humanas. Sin embargo, desde que aparecen las máquinas de frío las necesidades de sal se reducen drásticamente. A lo largo de toda la costa cientos de salinas fueron abandonadas, miles de hectáreas quedaron desecadas y los vientos distribuyeron la sal acumulada, contaminando los terrenos circundantes. Enormes extensiones de terreno, antes hábitat de multitud de especies, quedaron desiertas y se convirtieron en un foco de contaminación. Muchas han sido las propuestas para restaurar las salinas abandonadas. Grupos ecologistas de toda Europa llevan años exigiendo a las autoridades la restauración de estos parajes, pero los costes económicos de su puesta en valor y el mantenimiento de una actividad improductiva ha hecho que ningún organismo publico haya asumido esta labor. Además, en muchos casos, la situación geográfica de estos desolados terrenos ha despertado el interés de promotores turísticos que ven en estos terrenos una oportunidad para el desarrollo de infraestructuras. Ahora, gracias a nuevos productos y actividades, que sin duda están dando un rendimiento económico importante, se están revalorizando las antiguas salinas. La flor de la sal, se llama así a las primeras precipitaciones, cuando aún no se ha evaporado el agua. Estas primeras costras en forma de flor tienen unas propiedades organolépticas singulares y se han convertido en un producto muy valorado en la alta cocina. También el cultivo de un alga, Dunaliella Salina, ha revolucionado la explotación salinera. Esta alga vive en ambientes hipersalinos y es una fuente natural de β-carotenos, producto muy demandado como colorante alimenticio.
Gracias a actividades innovadoras como éstas, sumado a iniciativas de turismo rural, la restauración de estos ecosistemas, que un día surgieron de una actividad humana sostenible, comienza a ser una realidad. Las salinas son un ejemplo de la compatibilidad de la explotación de los recursos con la protección de la naturaleza.

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